El sector de las pelotas de tenis y pádel apenas ha cambiado en más de 100 años. Actualmente se fabrican unos 360 millones de pelotas de tenis al año (según la Federación Internacional de Tenis) a las que tendríamos que sumar las pelotas de pádel (creciendo cada año) y las de fontenis. Tanto el caucho como la felpa son sintéticos, hidrocarburos derivados del petroleo. Supone fabricar 21.600 toneladas de caucho que además producen en ese proceso de fabricación 86.400 toneladas de CO2.

Y hemos estado usando las pelotas de tenis y pádel como si fueran productos de usar y tirar. Las desechamos después de muy pocos partidos cuando ya no tienen presión aunque la felpa y el caucho están en perfecto estado. No aprovechamos su vida útil, generamos residuos innecesarios y tiramos el dinero. Hasta ahora. Pascal Box nació para cambiar todo esto.

El Día de La Tierra

Fue ya en el año 1970 cuando nació la iniciativa que hoy en día celebramos como el Día de la Tierra cada 22 de abril.
El año que viene por lo tanto se celebrará el 50 aniversario nada menos. Y aunque sobre el papel eso suponga medio siglo de acciones para despertar la conciencia de la humanidad sobre la importancia de proteger nuestra ‘casa’, la verdad es que es ahora, en nuestra era, cuando ya vemos que, o hacemos algo ya o el horizonte será muy, muy negro y muy pronto.

Hace ya varios años que nos adaptamos a usar de manera diferente las bolsas de plástico, mucho antes a separar y reciclar en casa, ahora se regulará la fabricación y venta de pajitas y cubiertos de plástico de un solo uso, etc…. Todas, o casi todas, las grandes (y no tan grandes) empresas incorporan programas relacionados con la conservación y protección del medioambiente. Cada día vemos o escuchamos alguna noticia relacionada con el tema en televisión o en la radio.

No hay vuelta atrás. Es ahora o nunca….y veremos lo que logramos de todas formas. No lo tienen muy claro los científicos. Puede ser malo o peor.

Las Pelotas de Tenis y Pádel y el Medioambiente

Vamos a decirlo claramente. La forma en que usamos y consumimos las pelotas de pádel, tenis y frontenis es, simple y llanamente, un poco tonta.

Tiramos a la basura un producto en perfecto estado.

  • Compramos un bote de bolas (hechas de materiales sintéticos, que además suele venir en bote de…sí…plástico), pagamos un buen dinero por ellas (en España son relativamente baratas), las usamos muy pocos partidos (incluso uno solamente) y luego las desechamos, las tiramos a la basura (¿a dónde van a parar? ni idea…simplemente desaparecen).
  • Motivo: La pelota ha perdido la presión reglamentaria, la que nos gusta, la que debería tener. Y es normal, todos queremos jugar con pelotas que boten como debe ser. La pelota no tiene presión pero el producto en si está perfecto (igual que si tenemos un balón de fútbol deshinchado)

Hasta ahora teníamos la excusa de que no existía una tecnología eficaz y eficiente que nos solucionara el problema de la pérdida de presión de las pelotas. Hasta ahora.

Ya podemos volver a ‘inflar’ las pelotas de pádel, tenis y frontenis a su presión reglamentaria una y otra vez. No tenemos una válvula como en los balones de fútbol o baloncesto por donde introducir el aire. El aire se introduce de manera cuidadosa y precisa a través de los poros del caucho de la pelota. Así de simple (y no tan simple porque se requiere una alta precisión y cuidado en el manejo de las presiones para no dañar el caucho y a la vez conseguir introducir la presión justa dentro de los rangos reglamentarios establecidos por las federaciones internacionales).

En resumen, que ya podemos reutilizar las pelotas de pádel, tenis y frontenis como reutilizamos otras pelotas y balones hinchables ¿o a alguien se le ocurriría comprar un balón de fútbol o baloncesto, usarlo dos veces o tres y luego tirarlo a la basura e ir a comprar otro? No, ¿verdad? Pues con las pelotas de pádel y tenis igual – y no es por tema precio…puedes encontrar balones de marca en grandes superficies por el precio de un bote de bolas de tenis o pádel ‘premium’ -.

Te preguntarás ¿y las marcas qué dirán? Pues al principio les chocará, claro. Son muchos millones de pelotas las que venden. Pero han de ser responsables y contribuir a una producción industrial racional y sostenible. La dirección obvia, al menos para nosotros, es que se sumen a la ola desde el primer momento apoyando esta solución y en un segundo paso desarrollando una pelota que se adapte y aproveche las ventajas de esta tecnología, una pelota de mayor valor.

Y para terminar, respondiendo a la pregunta que planteaba al principio, un poco para captar tu interés, tendremos que decir que sí….estamos un poco tontos (o muy) y continuamos destruyendo nuestro planeta con prácticas cotidianas….pero ahora al menos podremos hacer algo desde el mundo de la raqueta, tanto ‘amateur’ como profesional.

Hay que cambiar el ‘chip’. Las pelotas de pádel, tenis y frontenis se hinchan también. Punto.

Es una #cuestióndepelotas.

Fernando Blanca – Marketing y Desarrollo de Negocio de Pascal Box – WOP